Qué tener en cuenta a la hora de contratar un editor de vídeo

Es frecuente que tras ver un vídeo motivacional o comprobar que cada vez emprendedoras usan vídeos en sus negocios, tú también quieras hacerlos. ¡Te doy mi enhorabuena! Estoy convencida de que cuanto más aprendas sobre las ventajas del vídeo, más ganas tendrás de seguir adelante. 

Entonces llega la hora de la verdad: quieres un vídeo precioso, atractivo y sobre todo, lo quieres ya. El problema es que quizás, si partes desde cero, todo eso de editar, poner títulos, música, imágenes… te parezca algo que sólo los profesionales pueden hacer. No obstante esto no es cierto. Como todo, la clave está en dedicarle un poco de tiempo pero entiendo que te plantees la posibilidad de contratar a alguien que lo haga por ti. Así, mientras tanto, tu puedes ir aprendiendo o dedicarte a otras cosas de tu negocio.

Estos son los puntos más importantes que tienes que valorar:

1. Ten claro lo que quieres

Sé que resulta muy difícil. Si buscas a alguien es precisamente porque te sientes perdida y quieres ayuda. Sin embargo, tu tarea de comparar profesionales del vídeo será mucho más fácil si tienes una idea aproximada del vídeo que quieres. Es muy diferente un editor de vídeo animado que uno de imagen real. Además también será mucho más fácil para ellos, crear un presupuesto personalizado y ofrecer unos plazos de trabajo más reales.

Pero tampoco pienses que tienes que pasarle el guion definitivo, sería lo ideal y muchas veces el presupuesto depende de eso), pero con una idea aproximada basta. Si es un buen profesional se encargará de sacarte la información que necesita. Lo que si te recomiendo, es que hagas un breve listado de 3 – 5 vídeos en los que analices qué cosas te gustan, que no y por qué están relacionados con tu idea principal. Con esto ayudarás mucho a tu futuro editor y de paso también te servirá para aclarar las ideas de lo que quieres.

2. Comprueba su portfolio de trabajos realizados

A nadie le gusta contratar a alguien sin saber lo que esa persona es capaz de hacer. Lógicamente también influirá nuestro presupuesto. Los editores de vídeo principiantes suelen ser más baratos y en este caso, es clave que compruebes si será capaz de hacer lo que tu quieres. Lo mejor es que veas su portfolio de trabajo ya realizados y que le preguntes personalmente. Especialmente, si vas a hacer una gran inversión, deberías de asegurarte que cuenta con los recursos y conocimientos suficientes. 

Hoy en día, hay cada vez más personas que dicen ser editores, fotógrafos, etc y más que pedir un título para comprobarlo, lo mejor sin duda es ver lo que esa persona es capaz de hacer. Incluso puede ponerte en contacto con los clientes de trabajos anteriores y preguntarles qué opinan sobre trabajar con ese editor.

3. Habla detalladamente sobre el servicio

Esto está muy relacionado con el portfolio. En el caso de que veas que esa persona puede hacer el vídeo que quieres, pregúntale en qué consiste exactamente el servicio.

Por ejemplo, deberías preguntar:

  • cómo es el proceso de trabajo y los plazos
  • si hablareis por Skype, correo, etc
  • si el vídeo es original o esta basado en una plantilla
  • qué elementos incluye (diseño, solo montaje, efectos…)
  • qué tipo de derechos de autor tienen los gráficos, efectos, música…
  • cuántas modificaciones están incluidas
  • si te pasará los archivos originales o no
  • qué tipo de formatos y tamaños de vídeo te entregará al final
  • si te ayudará con la subida de los archivos a las redes sociales

Hay mil preguntas que puedes hacer. En mi opinión, estas son las preguntas más importantes antes de contratar a un editor de vídeo.

4. Habla sobre el precio y el método de pago

Quizás te enamores de su portfolio, del servicio y de todo el proceso de trabajo. Pero ten en cuenta que tienes que poder pagarlo 🙂  De nada te sirve que lo quieras mucho y que intercambies varios correos, sin al final ese proyecto no verá la luz.

Para no perder el tiempo te recomiendo que lo tengas claro desde el principio y que sepas, qué incluye, cuál es el precio final y el método de pago. Si estás empezando, quizás podrías negociar el precio o hacer un trueque. Aunque lo más normal para una relación comercial sana y sin malentendidos, es que pagues el coste integro. Si vas un poco ajustada de presupuesto, trata de reducir la duración del vídeo o alguno de los servicios extra. Incluso, si tienes un buen guión, podrías plantear hacer un vídeo reducido al que se le pueda agregar más contenido en el futuro y poder aprovechar esa primera edición.

5. Pregunta sobre los plazos de entrega

Nos pasa siempre. Cuando nos decidimos por algo, lo queremos barato y lo queremos ya. La entrega es uno de los puntos clave a la hora de elegir. A veces estamos en duda entre un par de profesionales y no sabemos cuál elegir. Antes de volverte loca buscando más y más información, pregúntales cuándo podría estar el vídeo. Por ejemplo si lo necesitas para la campaña de navidad y uno de ellos, solo puede en febrero, ya sabes que no podrás elegir a ese.

Esto no significa que por tenerlo antes vaya a ser mejor ni peor, simplemente, tu vídeo es para un momento en concreto que no se puede cambiar. Luego no te quedará otra opción, que elegir a aquel editor que sí pueda hacerlo en ese plazo. Ojo que no hablo de que sea mejor contratar al que menos tarda, pero tampoco tiene mucho sentido que necesites un vídeo para una fecha en concreto y luego se retrase o no puedan comprometerse a cumplir ese plazo. Por eso, no esta de más preguntar.

Lo ideal, es que tuvieses el tiempo suficiente para no tener que recurrir a este criterio.

6. La química

Sí, puede sonar estúpido, pero para mi es un factor importante. Este servicio no se trata de una cena o de algo que solo dure un día, y es preferible, que la relación que haya entre ambos sea agradable y fácil. En definitiva, es alguien que le va a dar vida a tus ideas y con quien vas a hablar y relacionarte durante, probablemente, varias semanas. Es mucho mejor si durante el proceso os lo pasáis bien y estás cómoda.

Personalmente, para mi editar un vídeo para otra emprendedora, es como poner mi granito de arena para que su negocio vaya bien y siga adelante. Por eso me gusta trabajar con proyectos con los que me siento identificada y me puedo involucrar en el proyecto como si fuera mío. Por ejemplo: no me gustaría nada hacer un vídeo para promocionar un evento taurino o en contra de la homosexualidad. Sé que son ejemplos extremos, pero si aceptase ese tipo de trabajo, lo estaría haciendo sólo por dinero y estoy segura que no podría ofrecer todo mi talento al no sentirme identificada con la causa. Me imagino que esto le pasa también a muchos otros creativos.

¿Qué es lo más importante para ti?

Estas son las 5 claves que yo tendría en cuenta para contratar un editor de vídeo. ¿Y tú? ¿qué es lo que más te preocupa?

Y por último, si has llegado hasta aquí buscando un editor pásate por mis servicios y hablemos. A ver si paso tu proceso de selección 😉

¡Hasta pronto!

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